E-Radio

637. El sonido capturado (Y desechado)

En 1877, al inicio de la Revolución Industrial, dentro de un laboratorio privado cerca de Nueva York, el inventor Thomas Alva Edison descubrió que era posible guardar el sonido con cilindros grabados en cera. Bautizó su aparato como "fonógrafo".

Emile Berliner opinaba que la cera de Edison era demasiado blanda e inventó, a su vez (en 1894), el disco más duro de goma laca, con todo y gramófono. Giraba a 78 revoluciones por minuto y guardaba 4.5 minutos por lado. Éste se erigió en el formato de grabación para los siguientes 50 años. Hasta que la industria musical decidió que el cliente sería el cautivo de sus veleidades tecnológicas y, por supuesto, debería pagar por ello cuantas veces fuera necesario.